Karla Vargas
Tras los cálculos obtenidos durante la primera etapa del programa Vive Saludable, Vive Feliz, se detectó que alrededor de 257 mil niñas y niños en Puebla presentan problemas graves de peso, los cuales serían derivados de un problema histórico de consumo de comida chatarra.
En estos reportes se entiende que al menos cuatro de cada diez alumnos de los 643 mil 306 evaluados presentan problemas de alimentación, principalmente relacionados con el sobrepeso, lo cual ha coincidido con la alerta nacional, donde incluso se ha creado una guía para la nutrición de menores de edad tras detectarse que en México existen alrededor de 15 millones de menores con mala nutrición.
En el caso de la baja talla y peso, se concentra en que uno de cada diez niños y niñas menores de cinco años presenta estos bajos niveles, lo que, contrario al primer problema, denota la carencia de nutrición que existe en los menores. Sin embargo, la información exacta de estadísticas con estos datos es escasa y representa un vacío en la transparencia política, según Lorena Méndez Juárez, investigadora del Centro del Buen Comer.
Bajo estos parámetros, se ha reiterado la prohibición de vender comida chatarra en las escuelas, lo cual pasó de ser una recomendación a una obligación nacional, pues desde 2024 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo que establece los lineamientos para la preparación, distribución y expendio de alimentos dirigidos al Sistema Educativo Nacional.

