Silvanna Mortera
La llegada del Mundial de Futbol 2026 a México coincide con un aumento de los delitos relacionados con la explotación de personas en Puebla, una entidad que especialistas identifican como punto de origen, tránsito y destino de víctimas de trata.
De acuerdo con cifras de la Fiscalía General del Estado (FGE), entre enero y mayo de 2026 se iniciaron 11 carpetas de investigación por trata de personas, frente a las ocho registradas en el mismo periodo del año anterior, lo que representa un incremento del 37.5 por ciento.
Aunque el número absoluto parece reducido, especialistas advierten que se trata de uno de los delitos con mayor cifra negra, debido a la dificultad para identificar a las víctimas, denunciar los hechos y documentar las redes de explotación.
El incremento ocurre a menos de un año de que México reciba la Copa Mundial de Futbol 2026, evento para el que se prevé la llegada de millones de visitantes nacionales y extranjeros.
Durante una conferencia sobre prevención de la trata, Mariana Wenzel, directora y cofundadora de la organización ANTHUS, alertó que Puebla enfrenta condiciones particulares de vulnerabilidad debido a su ubicación geográfica y a las rutas migratorias que atraviesan el estado.
La especialista señaló que Puebla cumple simultáneamente tres funciones dentro de las dinámicas de explotación: es lugar de origen, tránsito y destino de víctimas.
La cercanía con la Ciudad de México, una de las sedes mundialistas, también incrementa los riesgos.
Diversos estudios internacionales han documentado que los grandes eventos deportivos suelen generar un aumento temporal en la demanda de servicios sexuales y otras formas de explotación, situación que obliga a reforzar las acciones de prevención y vigilancia.
Delitos contra la sociedad aumentan casi 70%
Las estadísticas de la Fiscalía estatal revelan que los llamados delitos contra la sociedad crecieron de manera importante durante 2026.
Entre enero y mayo se iniciaron 339 carpetas de investigación por este tipo de ilícitos, frente a las 200 registradas en el mismo periodo de 2025, un incremento de 69.5 por ciento.
Dentro de esta categoría se encuentran conductas como corrupción de menores, trata de personas, lenocinio y otros delitos que afectan la convivencia social.
La corrupción de menores también mostró un aumento considerable. Mientras en los primeros cinco meses de 2025 se contabilizaron 18 investigaciones, este año la cifra llegó a 31, un crecimiento de 72.2 por ciento.
Por su parte, los expedientes agrupados como «otros delitos contra la sociedad» pasaron de 174 a 297 casos.
Puebla, corredor estratégico
La posición geográfica del estado ha convertido históricamente a Puebla en un corredor estratégico para diversas actividades ilícitas.
Además de conectar el sureste con el centro del país, por territorio poblano transitan rutas migratorias utilizadas por personas provenientes de Centro y Sudamérica.
Organizaciones civiles han advertido que estas condiciones facilitan el reclutamiento y traslado de víctimas mediante falsas ofertas de empleo, promesas académicas o engaños difundidos a través de redes sociales.
El problema, señalan especialistas, va más allá de las estadísticas oficiales, pues una víctima puede ser reclutada en un estado, trasladada a otro y explotada en una tercera entidad, lo que dificulta dimensionar el fenómeno mediante registros institucionales.
El reto antes del Mundial
Mientras el gobierno federal y los estados sede concentran esfuerzos en la organización del Mundial 2026, organizaciones de la sociedad civil han comenzado a advertir sobre riesgos paralelos relacionados con la explotación sexual y laboral.
La campaña «Fuera de Lugar», impulsada por ANTHUS, busca precisamente sensibilizar a prestadores de servicios, empresarios, trabajadores del sector turístico y ciudadanía en general para detectar posibles casos de trata durante el evento deportivo.
Los datos muestran que Puebla llegará a la Copa del Mundo con más denuncias por trata, más casos de corrupción de menores y un crecimiento general de los delitos contra la sociedad.
El desafío para las autoridades será evitar que la derrama económica y la movilidad masiva de visitantes se conviertan también en una oportunidad para las redes de explotación que operan en el país.

