Joaquín Espidio deja Salud y asume coordinación estatal del IMSS-Bienestar en Puebla

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Silvanna Mortera

El médico Joaquín Espidio Camarillo fue nombrado nuevo coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Puebla, cargo que asumió este 3 de junio, por lo que dejó la titularidad de la Secretaría de Salud del estado dentro de la administración del gobernador Alejandro Armenta Mier.

A través de un comunicado, el organismo federal confirmó la designación y destacó la trayectoria del funcionario en áreas relacionadas con la gestión y fortalecimiento de los servicios públicos de salud.

Espidio Camarillo es Médico Cirujano por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y anteriormente se desempeñó como director de la Unidad de Coordinación de Jurisdicciones Sanitarias de la Secretaría de Salud estatal.

Con este nombramiento suma su tercer cargo público en menos de dos años. En enero de 2026 dejó la Secretaría General del Ayuntamiento de Puebla para incorporarse al gabinete estatal como secretario de Salud, dependencia que ahora abandona para integrarse al IMSS-Bienestar.

Como parte de los movimientos anunciados, el doctor Gerónimo Lara Gálvez permanecerá dentro de la estructura del IMSS-Bienestar y se incorporará a la Unidad de Gestión Territorial en Salud, donde colaborará en la coordinación operativa entre las entidades federativas y los distintos niveles de atención médica.

Cambio ocurre tras polémica por contratos de hemodiálisis

La designación de Joaquín Espidio se produce en medio de cuestionamientos al funcionamiento del IMSS-Bienestar en Puebla.

Un día antes, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el director general del organismo, Alejandro Svarch Pérez, denunció presuntas irregularidades en la contratación de servicios de hemodiálisis en la entidad.

Según expuso el funcionario federal, mientras una sesión de hemodiálisis tiene un costo promedio de alrededor de mil 500 pesos en el sector privado, la empresa Zdenko S.A. de C.V. habría llegado a cobrar hasta 32 mil pesos por procedimiento en contratos relacionados con el sistema de salud poblano.

Svarch calificó el caso como un posible acto de corrupción e informó que ya se realizan investigaciones para determinar si existieron responsabilidades administrativas o de servidores públicos en la autorización de dichos contratos.

La polémica se remonta a julio de 2025, cuando concluyó la relación contractual entre el IMSS-Bienestar y la empresa señalada. La situación derivó en la suspensión temporal del servicio de hemodiálisis en siete hospitales públicos del estado y afectó a 484 pacientes con enfermedad renal crónica.

Hasta el momento, las autoridades no han informado quién ocupará de manera definitiva la Secretaría de Salud estatal tras la salida de Espidio Camarillo.