Silvanna Mortera
México se mantuvo durante 2025 como el país más peligroso de América Latina para ejercer el periodismo, al registrar siete periodistas asesinados, una desaparición y 451 agresiones contra la prensa, de acuerdo con el informe anual “Estructuras del silencio”, elaborado por la organización ATICLE 19.
El documento advierte que la violencia contra periodistas y medios de comunicación continúa siendo una constante en el país, donde las agresiones no sólo provienen del crimen organizado, sino también de autoridades de distintos niveles de gobierno que recurren al abuso de poder, la intimidación y el uso de mecanismos legales para inhibir la libertad de expresión.
Según el informe, durante el año se documentaron 451 agresiones contra periodistas, medios de comunicación y personas defensoras del derecho a la información. De estos casos, 151 fueron clasificados como abuso del poder político, convirtiéndose en la principal forma de censura identificada por la organización.
ARTICLE 19 señaló que la violencia física, las amenazas, el hostigamiento judicial y las restricciones digitales continuan deteriorando las condiciones para el ejercicio periodístico en México, situación que coloca al país por encima de otras naciones de la región en materia de riesgos para la prensa.
La organización también alertó sobre un contexto de creciente concentración de poder en materia de información pública y vigilancia digital. El informe sostiene que diversas reformas aprobadas durante el último año podrían afectar derechos fundamentales como la libertad de expresión, el acceso a la información y la privacidad de los ciudadanos.
Entre las preocupaciones expuestas se encuentra la desaparición de organismos autónomos de transparencia y la aprobación de nuevas disposiciones relacionadas con la recopilación y administración de datos personales, las cuales, según ARTICLE 19, requieren mecanismos de control y supervisión independientes para evitar abusos.
Así mismo, el documento advierte que la censura ya no se presenta únicamente a través de ataques directos contra periodistas, sino también a través de estrategias más complejas, como campañas de desprestigio, procesos judiciales, vigilancia digital y reformas legales que pueden generar efectos inhibitorios sobre el debate público.
La organización internacional sostuvo que garantizar la seguridad de los periodistas sigue siendo una deuda pendiente del Estado mexicano y llamó a fortalecer las políticas de protección, combatir la impunidad y garantizar condiciones que permitan el ejercicio libre e independiente de la labor informativa.
Con estos resultado, México cerró 2025 como el país con más periodistas asesinados en América Latina y uno de los más peligrosos del mundo para ejercer la profesión, una situación que, de acuerdo con ARTICLE 19, representa una amenaza no sólo para la prensa, sino para el derecho de toda sociedad a estar informada.

