* Violencia desplaza a unas mil familias que exigen seguridad para regresar a sus pueblos
Olivia Ortiz
Chilpancingo, Guerrero. – Este 10 de mayo no hay nada que celebrar, reclaman madres indígenas nahuas desplazadas por la violencia de comunidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, municipio de Chilapa de Álvarez y de José Joaquín de Herrera (Hueycantenango); asimismo, exigen garantías de seguridad para regresar a sus pueblos.
Durante un mensaje urgente dirigido a las autoridades estatales, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos del país, las mujeres de pueblos que conforman el Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), en la Montaña Baja de Guerrero, informan que pasaron la noche huyendo, en caminos de terracería, cargando a sus hijos y sus pocas pertenencias para escapar de las balaceras y ataques del grupo “Los Ardillos”. Muchas pasaron la noche escondidas en el monte ante el temor de ser encontradas por integrantes del grupo delictivo. “Esta es la realidad que vivimos las madres indígenas en Guerrero”.
De qué sirven los discursos de la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a que “llegamos las mujeres” y hablar de transformación mientras seguimos enterrando y buscando a nuestros hijos desaparecidos, mientras nuestros niños y niñas lloran de miedo por los drones, cuestionaron.
Denunciaron que hay 76 compañeros y compañeras asesinadas y 25 desaparecidos en nuestros pueblos, hijos, hijas, esposos, hermanos, hermanas y ahora más de mil estamos desplazadas, “el mundo está viendo cómo realmente tratan a nuestras madres indígenas. Esta es la verdadera cara del gobierno, desprecio y muerte para nuestros pueblos indígenas, “no queremos más palabras vacías, queremos justicia para nuestras madres y para nuestros pueblos, queremos regresar a nuestras casas sin miedo, queremos encontrar a nuestros hijos, queremos sembrar nuestra tierra y vivir una vida digna, es lo único que queremos como pueblos indígenas.
Finalmente responsabilizaron al Estado mexicano por lo que suceda en esas comunidades y enviaron un mensaje a la presidenta Claudia Sheinbaum: No queremos tu mundial, queremos que detengan esta guerra sucia contra nuestros pueblos y que nuestros hijos puedan vivir en paz. Eso es honrar a las madres.

