Chicontepec, Ver. – En noviembre de 2024, el gobierno de Veracruz arrancó el “Bachetón”, un programa con el que pretendió rehabilitar el sistema estatal de carreteras de la zona norte. Más de un año y medio después, estas siguen igual, además, se sumaron al deterioro diversos tramos en varios municipios y millones de pesos presupuestados, sin comprobar.
La gobernadora Rocío Nahle García anunció en noviembre de 2024 la reparación de dos mil 545 kilómetros de carreteras libres de peaje de ocho circuitos de la red federal. Dio prioridad a las arterias de la zona norte del estado, según justificó, son las que estaban en las peores condiciones. La realidad es que el plan de bacheo no se logró. En total, la red carretera de Veracruz suma más de cinco mil 500 kilómetros.
Además, el 31 julio del 2025, la propia gobernadora, la senadora Raquel Bonilla Herrera; los diputados locales, Imelda Garrido y Roberto San Román Solana ahora actual alcalde de Tantoyuca -todos de morena-, así como el exalcalde de Chicontepec, Armando Fernández de la Cruz -del Partido Acción Nacional (PAN)-, dieron el banderazo de inicio de obra en algunos tramos carreteros, entre ellos, el de San Sebastián-Chicontepec, el cual, anunciaron con bombo y platillo. Sin embargo, la obra quedó inconclusa.
“En el tramo solo se cortaron las ramas, no se pintaron las líneas, a la altura de Los Ajos-San Sebastián solo se raspo y así se dejó, ya ni siquiera se pavimento, pero hasta ahora la gobernadora hace mención que Chicontepec tiene esa super carretera y así lo menciona en varios videos, sin embargo, aún existen tramos inconclusos, solo retiraron el asfalto y así la dejaron, peor como estaba, además hay puntos donde la carretera parece columpio”, reclamó Silvestre Bautista, habitante de la comunidad de Las Güiras, municipio de Chicontepec.
Por su parte, Rocandio Sánchez Hernández, habitante de la localidad Lindero Agua Fría también perteneciente a Chicontepec narró que el pasado 10 de abril, un grupo de campesinos, hartos del mal estado de las carreteras que comunican a 50 comunidades y donde circulan más de 48 mil habitantes ubicados en la “cuenca de Tlacolulan” pertenecientes al municipio de Chicontepec, fueron violentamente reprimidos por granaderos enviados por la gobernadora morenista, Rocío Nahle, tras 72 horas de bloqueo en el tramo carretero Potrero del Llano, principal arteria que conecta a Álamo Temapache-Chicontepec-Tampico-Poza Rica y Tuxpan.
Por esta carretera circula el 80 por ciento de los productos de la zona norte, que incluye naranja, limón, maíz y frijol, razón por la que demandaron su rehabilitación. Pero en lugar a atención, fueron reprimidos. Este hecho ha causado gran indignación social y ha ocasionado que se sumen mas pueblos, en demanda de que se “arreglen las carreteras”. De no cumplirse en un plazo cercano, han advertido que bloquearán otros puntos del norte del estado para lograr que su petición sea escuchada.
El estado de las carreteras del norte de Veracruz, evidencian el abandono que han tenido las poblaciones nahuas, tepehuas y otomíes de la región de la huasteca veracruzana por parte de administraciones estatales de todos los colores, y particularmente, de los gobiernos morenistas, quienes han mentido sistemáticamente apaciguando la inconformidad de la población, mediante los programas sociales, sin atender el problema.
La situación de las carreteras que conectan las regiones indígenas del norte de Veracruz: Tantoyuca, Chicontepec, Benito Juárez, Ixhuatlán de Madero, Llano de en Medio, Ilamatlán, Colatlán, Tlachichilco, Zontecomatlán, Texcatepec, Huayacocotla han estado en malas condiciones desde hace tres décadas, denunciaron los afectados.
“En temporada de lluvia no podemos salir de nuestras comunidades, solo a pie o a caballo… salí de mi comunidad para buscar mejores condiciones de vida cuando tenía 12 años, ahora tengo 55 años, llegue hace 14 años y las cosas siguen igual”, expusó, Ricardo Rosales Aguilar de la localidad Lindero Agua Fría, perteneciente al municipio de Chicontepec.
“Diversas administraciones estatales han pasado, se han comprometido en múltiples ocasiones”, pero no han atendido, añadió.
Así, el deterioro de las carreteras en la región indígena de la huasteca veracruzana, ha rebasado el Gobierno, mismo que tampoco se ha visto interesado en atender el problema. A pesar de ser una demanda muy sentida por la población de la alta y baja huasteca, ningún gobierno en los últimos 30 años ha direccionado los recursos necesarios para atender la situación.

