Por Karla Vargas
Con el fin de reducir la dependencia de Estados Unidos para obtener recursos naturales como el gas, del cual se importa alrededor del 75%, México anunció que incursionará en el fracking, también conocido como fracturación hidráulica, para extraer este recurso de sus propias reservas.
En ese sentido, la producción de gas natural mexicano podría aumentar hasta en un 260% hacia 2035 si se desarrollan los yacimientos no convencionales, lo que permitiría, además de reducir la dependencia de EE. UU., sostener el crecimiento de la demanda ligada a nuevos proyectos industriales.
Según la presidenta Claudia Sheinbaum, la decisión se tomaría después de pláticas con científicos y especialistas en materia ambiental. Sin embargo, persiste la duda sobre si estas medidas se implementarán de manera responsable y sustentable, pues representa un gran desafío.

