Icono del sitio Contigo Puebla

Trágico regreso de la Selección Mexicana al Estadio Azteca

Felipe Jiménez

El regreso de la Selección Mexicana al renovado Estadio Azteca ahora bajo el nombre comercial de Estadio Banorte estuvo lejos de cumplir con las expectativas generadas tras su reinauguración. El encuentro frente a Selección de Portugal terminó en un empate sin goles, en un duelo que dejó sensaciones de decepción entre la afición.

El partido, que formaba parte de la preparación rumbo a futuros compromisos internacionales, estuvo marcado por la falta de contundencia y creatividad ofensiva. Portugal no presentó a su cuadro estelar desde el inicio, apostando por una alineación alterna, mientras que México saltó al campo con lo mejor disponible bajo el mando de Javier Aguirre.

Uno de los aspectos más destacados del conjunto mexicano fue el debut como titular de Álvaro Fidalgo, quien mostró personalidad en el mediocampo. El mediocampista se ofreció constantemente, distribuyó el balón con criterio y fue de lo más rescatable en un equipo que careció de profundidad.

La primera mitad transcurrió con pocas emociones. La jugada más peligrosa llegó por parte de Gonçalo Ramos, quien estrelló un disparo en el poste, siendo el aviso más claro de peligro en los primeros 45 minutos.

Para la segunda parte, ambos equipos realizaron modificaciones. Portugal mejoró su funcionamiento con el ingreso de Vitinha, quien aportó mayor control en el mediocampo. Por su parte, México intentó reaccionar con variantes ofensivas, incluyendo el ingreso de “La Hormiga” González, quien tuvo una oportunidad clara frente al arco, pero no logró conectar de manera efectiva su remate de cabeza.

A pesar de los ajustes, el trámite del partido se mantuvo sin grandes cambios. Portugal dominó la posesión en el segundo tiempo, aunque sin generar peligro real, mientras que México mostró dificultades para construir jugadas ofensivas claras y romper el orden defensivo rival.

El silbatazo final selló un empate que dejó más dudas que certezas. Lo que prometía ser una noche especial en el renovado coloso de Santa Úrsula terminó convirtiéndose en un partido gris, donde el funcionamiento colectivo y la propuesta táctica quedaron a deber.

Salir de la versión móvil