En la isla de Jarg se encuentra infraestructura clave para la exportación del petróleo iraní.
El comandante de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), Alireza Tangsiri, advirtió que cualquier ataque contra la isla de Jarg alterará drásticamente los mercados energéticos mundiales.
“Pusieron a prueba a Irán con el estrecho de Ormuz”, escribió Tangsiri en su cuenta de X. “Si el control estratégico del estrecho les cambió los precios del petróleo, un ataque contra Jarg crearía una situación aún más grave y sin precedentes para los precios y la distribución de la energía en el mundo”, aseveró.
La semana pasada, Donald Trump anunció que Estados Unidos destruyó “por completo todos los objetivos militares de la joya de la corona de Irán, la isla de Jarg”, en “uno de los bombardeos más devastadores en la historia de Oriente Medio”. Posteriormente, la Guardia Revolucionaria informó que la infraestructura petrolera no resultó dañada.
La isla en cuestión alberga infraestructura clave para la exportación de petróleo iraní. Se estima que desde Jarg se gestiona el 90% del total de las exportaciones de crudo del país persa.
Situada a unos 25-30 kilómetros de la costa iraní, al norte del golfo Pérsico, funciona como terminal de exportación de petróleo desde la década de 1960. Antes y en los primeros días de la agresión actual, la terminal operaba con aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios, un volumen superior a la producción total de muchos países de la OPEP.

