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“Luchar para que Huitzilan continúe por el camino que hombres como don Carlos ha enseñado”: JEVB

Huitzilande Serdán, Puebla.- “A don Carlitos y a otros compañeros les tocó la parte difícil, de pacificar a su pueblo. Su cuerpo guardó durante décadas las cicatrices y también las balas de los carroñeros que gustaban de ver a Huitzilan postrado; junto  a sus compañeros, lo comenzaron a levantar sobre sus ruinas”, destacó el alcalde huitzilteco Josué Elías Velázquez Bonilla, durante el homenaje póstumo realizado en los bajos del palacio municipal a Carlos Ayance de Gante, expresidente municipal y gran luchador social. 

Durante su intervención, dijo que don Carlitos, como lo llamaban, fue un presidente municipal y líder social que trabajó y luchó por llevar agua potable a los hogares, aperturar caminos, por lograr obras de electrificación, drenaje, calles pavimentadas, escuelas y espacios deportivos para los jóvenes. 

Cosas que cualquier pueblo debería tener de manera elemental, señaló, pero que habían sido negadas para los huitziltecos desde hace décadas y que sólo lograron gracias a la lucha organizada con el Movimiento Antorchista. 

Don Carlos Ayance, explicó el edil huitzilteco, fue presidente municipal de 1990 a 1993, “supo desempeñar el cargo con desinterés, abnegación y cariño a su pueblo, fue un luchador social nacido de una familia humilde, aprendió a leer y a escribir; creció en medio de un clima de explotación y de concentración de la riqueza producida por los huitziltecos en manos de los caciques que con su poder económico se encumbraron en el dominio de Huitzilan, sometiéndolo en el oscurantismo, ignorancia, olvido y más tarde en una de las violencias más brutales que terminó con la vida de cientos de pobladores, lo que obligó a muchos a huir para refugiarse en los municipios vecinos, para después regresar fortalecidos con el Movimiento Antorchista, organización que ayudó a liberar al pueblo de Huitzilan”.

Recordó que de la mano de Antorcha Campesina, don Carlitos y el pueblo que fue expulsado por la violencia  regresaron con la fuerza que solo da la unidad, la fraternidad y la lucha, un 21 de marzo de 1984. 

“Durante su vida tuvo muchos cargos que desempeñó con lealtad a los ideales colectivos, pero sin duda su posición más importante fue haber decidido ser un revolucionario guiado por los ideales antorchistas. Antorchista hasta el último aliento”, manifestó. 

Por último, Velázquez Bonilla llamó a los presentes a seguir el ejemplo que Don Carlos desempeñó y a trabajar como él lo hizo para continuar desarrollando a Huitzilan, levantar la bandera de Antorcha para que el pueblo continué por el mismo camino para un futuro más próspero y con mejores condiciones para las futuras generaciones.

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