Por Karla Vargas
Durante esta semana se registró un incremento en el precio de los combustibles tanto en México como en el estado de Puebla, en medio de la inestabilidad del mercado petrolero internacional asociada a los conflictos en Medio Oriente y a decisiones de política energética tomadas por Estados Unidos.
En Puebla, el precio del diésel pasó de aproximadamente 23.50 pesos por litro a cerca de 26 pesos, lo que representa un aumento cercano al 10 por ciento en pocos días. Este incremento impacta principalmente a quienes dependen del transporte público o del traslado de mercancías, ya que el encarecimiento del combustible suele trasladarse a los costos de logística y, eventualmente, a los precios de diversos productos.
La gasolina Magna también registró incrementos y se ubicó alrededor de los 24.42 pesos por litro en distintas estaciones del estado. Especialistas señalan que estos ajustes responden a la presión que enfrenta el mercado energético internacional, donde los conflictos y las decisiones geopolíticas de las potencias influyen directamente en el precio del petróleo.
En este contexto, el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, decidió posponer sanciones al petróleo venezolano como una medida para aliviar la presión en el mercado internacional. Sin embargo, este tipo de decisiones también evidencian cómo las potencias utilizan los recursos energéticos como instrumento de presión política y económica.
Diversos analistas advierten que las disputas internacionales por el control de los recursos energéticos suelen tener consecuencias globales, afectando a economías y consumidores en países que no participan directamente en los conflictos. En el caso de México, el encarecimiento del petróleo termina impactando en el precio de los combustibles y, con ello, en la economía cotidiana de millones de personas.

