El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que los túneles de la Gran Pirámide de Cholula volverán a abrir al público en marzo de 2026, luego de permanecer cerrados desde 2020. La reapertura permitirá nuevamente recorrer uno de los atractivos turísticos y arqueológicos más emblemáticos de Puebla.
De acuerdo con el organismo, el acceso al recorrido subterráneo se realizará mediante horarios definidos y con grupos reducidos, con el objetivo de proteger el interior del monumento y garantizar la seguridad de los visitantes. La fecha exacta de apertura aún no ha sido anunciada, aunque autoridades han señalado que podría coincidir con el periodo del Equinoccio de Primavera, cuando aumenta la afluencia turística en la región.
El cierre de los túneles ocurrió inicialmente por las medidas sanitarias derivadas de la pandemia de Covid-19; sin embargo, durante este tiempo también se realizaron trabajos de mantenimiento, estudios de conservación y adecuaciones para mejorar la experiencia de los visitantes. Entre las mejoras destacan la instalación de un nuevo sistema de iluminación, herramientas informativas digitales y refuerzos en las condiciones de seguridad.
Los túneles fueron excavados en el siglo XX por arqueólogos que buscaban estudiar la evolución constructiva del Tlachihualtépetl —nombre en náhuatl que significa “cerro hecho a mano”—, donde se encuentra la pirámide de mayor volumen del mundo. Las exploraciones iniciaron en 1931 y para 1971 ya se habían excavado más de 10 kilómetros de pasadizos, aunque solo una parte está abierta al público.
El recorrido turístico supera los 800 metros y permite observar muros de adobe, estructuras internas y vestigios de las distintas etapas constructivas del monumento, además del famoso Mural de los Bebedores, una de las representaciones pictóricas más importantes de Mesoamérica. La reapertura también se prevé como un impulso para la actividad turística y comercial en San Pedro y San Andrés Cholula.
