La precariedad laboral es una realidad que enfrentan la mitad de los trabajadores, quienes reciben el salario mínimo, muchos carecen de prestaciones y además cumplen jornadas que superan las 48 horas semanales, lo que impacta en sus bolsillos e incluso en la salud y proyecte vida.
En Puebla algunos trabajadores comentan que incluso el tener acceso a prestaciones o acceso a servicios de salud por parte de la empresa en la que trabajan, el salario que reciben no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas, por lo que se limitan incluso en la compra de despensa o viajes familiares.
Las historias de los trabajadores muestran la precariedad laboral y como limitan los ingresos, cumplir los proyectos de vida, la ausencia de seguridad social y el exceso de jornadas.
G. HR
