Puebla arrastra un déficit cercano al 30 por ciento de docentes en educación básica, una carencia estructural que ya impacta directamente en la calidad educativa y en el desempeño académico de miles de estudiantes en la entidad.
Durante el ciclo escolar 2024-2025, cada maestro en el estado atendió en promedio a 22 alumnos, siete más de lo que recomienda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que fija como parámetro alrededor de 14.76 estudiantes por docente para garantizar mejores condiciones de enseñanza.
Las cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP), muestran la dimensión del problema: en Puebla hay un millón 339 mil 162 alumnos de nivel básico frente a 62 mil 964 docentes, lo que evidencia la presión sobre el sistema educativo tanto en escuelas públicas como privadas.
El rezago se acentúa en municipios como Cuapiaxtla de Madero, Domingo Arenas y Nealtican, donde se registran hasta 29 estudiantes por maestro y faltantes cercanos al 50 por ciento del personal docente requerido, situación que deriva en salones saturados y menor atención individual.
A nivel nacional, el contexto educativo agrava el panorama: cinco de cada diez estudiantes no comprenden lo que leen y casi siete de cada diez presentan dificultades en matemáticas, lo que confirma que la sobrecarga docente y las brechas de aprendizaje están estrechamente vinculadas y pueden profundizar la desigualdad educativa si no se corrige la falta de maestros.

