En el contexto de la convocatoria a Huelga General y movilizaciones masivas por la Confederación General del Trabajo (CGT) posiblemente para los días 19 o 25 de febrero buscando frenar la reforma a la ley laboral que precarizará más los empleos.
Los trabajadores de la fábrica argentina de neumáticos FATE permanecen en las afueras de las instalaciones de las fábricas protestando por el despido de más de 800 trabajadores. Mientras tanto, la policía bonaerense mantiene un cordón para evitar que los operarios recuperen el control de sus puestos de trabajo.
Cientos de trabajadores de la fábrica de neumáticos argentina FATE iniciaron una medida de fuerza en los accesos de la planta en Virreyes, partido de San Fernando. La protesta comenzó luego de que el personal del turno matutino encontrara las puertas bloqueadas, en lo que denuncian como un intento de desmantelamiento de la unidad industrial.
La resistencia obrera se concentra en los portones principales, donde la policía mantiene un cordón para evitar que los operarios recuperen el control de sus puestos de trabajo. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), los delegados calificaron la situación como una emboscada patronal, ya que los trabajadores fueron notificados de su despido en la misma vereda de la fábrica.
Ariel Godoy, secretario de Seguridad e Higiene del gremio, encabeza la protesta exigiendo el retiro inmediato de las fuerzas de seguridad para permitir el ingreso de los operarios. La organización gremial sostiene que la permanencia en el lugar es la única garantía para defender los derechos de las más de 800 familias que quedan a la deriva de forma inmediata.
La empresa se ha limitado a enviar comunicados sobre la extinción de contratos y depósitos indemnizatorios, los trabajadores mantienen la protesta en un clima de incertidumbre. La movilización busca frenar lo que consideran un ataque directo a la industria nacional, agravado por la apertura de importaciones que ha desplomado la producción local en los últimos meses.
La firma de la familia Madanes Quintanilla, integrante del ranking de las 20 mayores fortunas de Argentina, admitió el impacto negativo de la apertura de importaciones promovida por la Administración de Javier Milei. Con ocho décadas de trayectoria, la compañía señaló que el nuevo escenario económico les impone encarar el futuro con una estrategia distinta, aunque manteniendo su identidad industrial.

