¿Sabía usted que un buen porcentaje de niños prefieren el juego en libertad sin la supervisión de
los padres? Sin duda, es la mejor forma de conectarse con amigos, dio a conocer una encuesta de
niños estadounidenses de 8 a 12 años donde solamente el 25 % prefiere socializar en línea.
Lo anterior puede sorprender a cualquiera que encuentre con frecuencia con niños pegados a sus
tabletas, celulares o móviles charlando en las redes sociales y con juegos de todo tipo.
En un artículo para The Atlantic, los autores Lenore Skenazy, Zach Rausch y Jonathan Haidt,
quienes se asociaron con Harris Poll en esa encuesta, postularon una teoría sobre por qué los
niños parecen tan obsesionados con la tecnología.
Los niños miran fijamente sus dispositivos y socializan en línea en lugar de hacerlo en persona
porque la tecnología los ha acostumbrado a eso; sin embargo, la mayoría de los niños encuestados
afirmaron que no pueden salir a la calle o al parque sin la compañía de un adulto.
La conclusión fue muy sencilla, ya que no es porque les gusten los mundos digitales, sino
simplemente porque no les gusta la supervisión de los padres. La encuesta también encontró que
a más del 25 % de los niños de 8 y 9 años no se les permitió jugar sin supervisión en sus patios
delanteros y menos del 50 % se aventuró solo por un pasillo de comestibles de supermercados, a
pesar de que los secuestros de niños en los Estados Unidos son extremadamente raros.
Lo anterior puede llevar a los niños a mundos en línea donde no se sienten monitoreados, aunque
prefirieron estar explorando sus vecindarios o inventando juegos de la vida real con sus
compañeros.
Una explicación común del por qué los niños pasan tanto tiempo libre frente a las pantallas es que
los teléfonos inteligentes y las redes sociales los vuelven adictos, miran fijamente sus dispositivos
y socializan en línea en lugar de hacerlo en persona porque la tecnología los ha acostumbrado a
eso.
Pero esto pasa por alto una parte clave de esta historia. Los tres autores que colaboraron con
Harris Poll para encuestar a un grupo de niños estadounidenses cuyas perspectivas no suelen
aparecer en los datos nacionales, lo que descubrieron, ofreció un panorama completo de cómo
está cambiando la infancia estadounidense y lo que es más importante, cómo mejorarla.
El año pasado, Harris Poll encuestó a 500 niños de entre 8 y 12 años en todo Estados Unidos, a
quienes se les aseguró que sus respuestas se mantendrían privadas. Ofrecieron evidencia
inequívoca de que la infancia basada en el teléfono está en pleno auge pues la mayoría declaró
tener teléfonos inteligentes y aproximadamente la mitad de los niños de entre 10 y 12 años afirmó
que todos usan redes sociales.
La tecnología digital ha brindado a los niños acceso a mundos virtuales, donde pueden moverse
con mucha más libertad que en el mundo real. Alrededor del 75 % de los niños de entre 9 y 12
años juegan regularmente al juego en línea Roblox donde pueden interactuar con amigos e incluso
desconocidos.
Sin embargo, la mayoría de los niños encuestados afirmaron no poder salir en público sin un
adulto. Menos de la mitad de los niños de 8 y 9 años han recorrido solos el pasillo de un
supermercado; a más de una cuarta parte no se les permite jugar sin supervisión, ni siquiera en su
propio jardín.
Las anteriores no son precisamente las libertades que los niños dijeron que anhelaban. Les
pidieron que eligieran su forma favorita de pasar el tiempo con sus amigos como juegos
informales, jugar a la canasta o explorar el vecindario, participar en actividades organizadas por
adultos, jugar a las ligas infantiles, practicar ballet o socializar en línea.
Hubo un claro ganador. En respuesta a la pregunta: ¿Cómo preferirías pasar el tiempo con
amigos? el 45 % de los encuestados dijo querer juego libre en persona, el 30 % respondió tener
actividad organizada en persona y el 25 % señaló preferir actividad en línea.
La conclusión es que los niños quieren reunirse en persona, sin pantallas ni supervisión. Pero como
muchos padres les restringen la posibilidad de socializar en el mundo real por sí solos, los niños
recurren a lo único que les permite pasar tiempo sin adultos rondando, sus teléfonos.
Los niños de hoy quieren pasar su infancia en el mundo real. Hay que darles esa oportunidad, por
lo menos en Estados Unidos.
leticia_montagner@hotmail.com

