Por Jorge Gutiérrez
Como parte del llamado Programa de Vivienda para el Bienestar, el Infonavit fijó una meta sexenal de 1.2 millones de viviendas, de las cuales en 2025 se reportaron 308,987 unidades en obra, Sin embargo, más allá de la cifra, surgen cuestionamientos sobre si estas viviendas realmente cumplen con la promesa de “bienestar” que el discurso gubernamental insiste en promover.
De acuerdo con el propio Instituto, las Viviendas para el Bienestar están dirigidas a trabajadores que perciben entre uno y dos salarios mínimos y se presentan como opciones dignas y asequibles, En el papel, las casas cuentan con una superficie mínima de 60 metros cuadrados, dos recámaras, sala-comedor y baño completo, además de servicios básicos como agua potable, drenaje y electricidad, no obstante, para muchos beneficiarios potenciales, estas dimensiones y características siguen siendo limitadas frente a las necesidades reales de familias que, en muchos casos, superan los cuatro integrantes.
El gobierno también presume que los desarrollos se ubican en zonas estratégicas, cercanas a hospitales, escuelas y centros de trabajo, con acceso a transporte público, áreas verdes y espacios de esparcimiento, sin embargo, experiencias previas de programas similares han dejado dudas sobre la veracidad de estas ubicaciones, ya que históricamente muchos conjuntos habitacionales terminan alejados de los oportunidades laborales, con servicios insuficientes o infraestructura incompleta, lo que contradice la narrativa oficial de integración social y calidad de vida.
Aunque el costo promedio de 600,000 pesos se coloca por debajo del precio de mercado y se facilita su adquisición mediante un crédito Infonavit, el debate persiste: ¿puede hablarse de “bienestar” cuando el acceso a la vivienda sigue condicionado a ingresos mínimos, endeudamiento a largo plazo y desarrollos que, en la práctica, no siempre cumplen con lo prometido? La etiqueta de “bienestar” parece, una vez más, más cercana al discurso político que a una solución estructural al problema de vivienda en México.

