Por Jorge Gutiérrez
Un estudio realizado en el Hospital Regional del ISSSTE en Puebla reveló que uno de cada tres trabajadores de la salud aún presenta secuelas psicológicas derivadas de la pandemia, pese a haber concluido la emergencia sanitaria más de un año atrás, mostrando prevalencia de ansiedad, estrés y depresión tanto en personal médico como administrativo y publicándose en la revista Acta Psychologica como parte de una investigación encabezada por especialistas de UDLAP, IPN y BUAP.
La evaluación se llevó a cabo entre abril y noviembre de 2023 con una muestra de 190 trabajadores mediante la escala internacional DASS-21, compuesta por 134 personas del área médica y de enfermería y 56 del área administrativa, con un promedio de edad de 48.8 años y mayoría femenina con un 62.6 por ciento.
Los resultados mostraron que la ansiedad afectó a 63 profesionales, el estrés a 57 y la depresión a 39, destacando la gravedad de los niveles detectados pues el 36.5 por ciento de quienes presentaron ansiedad alcanzaron la categoría más severa, mientras que los niveles moderados predominaron en la mayoría de los casos tanto en ansiedad como estrés y los niveles extremadamente severos también estuvieron presentes aunque con menor frecuencia.
El análisis concluyó que el personal médico y de enfermería fue el grupo más afectado con mayor prevalencia de depresión leve y ansiedad leve y severa, mientras que el personal administrativo registró más casos en niveles moderados y extremadamente severos, siendo enfermería el sector con mayores índices generales al concentrar el 27.7 por ciento de depresión y el 44.7 por ciento de ansiedad dentro de la muestra evaluada.

