Por Jorge Gutiérrez
La Selección Mexicana terminó el año con una nueva derrota, esta vez 2-1 frente a Paraguay, ampliando la mala racha del proceso de Javier Aguirre, el duelo estuvo marcado por fallas defensivas, falta de idea táctica y un ambiente tenso en las gradas del Astrodome, donde Luis Ángel Malagón fue abucheado, reflejo del descontento general, contrario a lo dicho días antes por Raúl Jiménez sobre la afición.
El primer tiempo fue trabado, con constantes faltas y poco futbol, aunque México respondió físicamente al juego sudamericano, en la segunda mitad comenzaron los errores, Malagón, en un momento complicado de nivel, falló en la jugada que terminó en el primer gol rival al minuto 48, marcado por Antonio Sanabria, pese a ello, México reaccionó momentáneamente y un penal bien ejecutado por Raúl Jiménez dio el empate.
Sin embargo, la zaga mexicana volvió a desordenarse, y la ausencia de Johan Vásquez quien inició en la banca se hizo evidente, Damián Bobadilla quedó solo frente al arco y marcó el 2-1, los cambios de Aguirre no lograron revertir el marcador, y el juego terminó envuelto en enojo y tensión, con la aparición del grito homofóbico, obligando a detener el partido bajo el protocolo de la FIFA.
México suma seis partidos consecutivos sin ganar, con cuatro empates y dos derrotas, cerrando el año entre dudas, bajo nivel futbolístico y preocupación creciente sobre el rumbo del equipo rumbo a los próximos retos.

