Por Jorge Gutiérrez
La Selección de Portugal quedó sacudida tras la derrota ante Irlanda y, sobre todo, por la expulsión de Cristiano Ronaldo al minuto 61 por agredir a un rival, una acción que ahora pone en duda su debut en la Copa del Mundo 2026.
En los primeros minutos del segundo tiempo, Ronaldo se enganchó con el defensor Dara O’Shea y le dio un codazo que inicialmente fue sancionado con amarilla, pero el VAR pidió la revisión y el árbitro modificó la decisión para mostrarle la tarjeta roja directa.
El mejor escenario para el portugués sería recibir solo un partido de suspensión, que cumpliría ante Armenia el 16 de noviembre, encuentro en el que Portugal podría asegurar su clasificación al Mundial si obtiene la victoria.
Sin embargo, si la sanción llega a dos partidos y Portugal clasifica sin repechaje, el castigo se trasladaría al Mundial 2026 según el reglamento de la FIFA, que establece que las suspensiones por tarjetas rojas en la Fase Preliminar se cumplen en la Fase Final.
