Por Karla Vargas
A una semana del plantón en el parque Pavigi, en San Miguel Xoxtla, los habitantes denunciaron que la maquinaria para la perforación del Pozo del Bienestar continúa en el sitio, por lo que no se retirarán hasta tener certeza de que el proyecto será cancelado.
El activista Pascual Bermúdez señaló que, aunque las lonas con consignas fueron retiradas, los equipos permanecen bajo resguardo de la policía municipal, lo que mantiene la tensión entre los pobladores.
Los manifestantes aseguran que, mientras el equipo no sea retirado completamente, existe el riesgo de que las obras puedan reanudarse en cualquier momento. Por ello, mantienen guardias permanentes en el parque para evitar que inicien los trabajos.
Advirtieron que no levantarán el plantón hasta que las autoridades garanticen por escrito la cancelación del proyecto, pues desconfían de los compromisos verbales hechos por el ayuntamiento.
La preocupación no solo involucra a Xoxtla, sino también a comunidades cercanas como Nealtican, Coronango y San Pedro Tlaltenango, cuyos habitantes se han sumado a la exigencia de detener la extracción de agua. Denuncian que la perforación del pozo podría agravar el desabasto en la región, donde ya enfrentan problemas por la disminución del suministro.
Los pobladores insisten en que la obra responde a intereses ajenos a sus comunidades.
El conflicto comenzó el pasado 25 de octubre, cuando los vecinos impidieron el arranque de los trabajos pese a la presencia de la policía estatal.
Aunque el gobierno municipal, encabezado por Guadalupe Ortiz Pérez, asegura que el proyecto busca mejorar el abasto de agua potable en Xoxtla, los manifestantes sostienen que se trata de un engaño y que el recurso sería destinado a la capital poblana, lo que ha profundizado la desconfianza hacia las autoridades.

