Por Jorge Gutiérrez
El gobierno de México calificó como “unilateral, excesiva y desproporcionada” la decisión de Perú de romper relaciones diplomáticas, luego de que la administración mexicana otorgara asilo a la ex primera ministra Betssy Chávez Chino, a través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores afirmó que el asilo concedido es un acto legítimo y plenamente apegado al derecho internacional, sustentado en la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954, de la cual ambos países son parte.
La dependencia precisó que Chávez Chino enfrenta una persecución política y ha denunciado reiteradas violaciones a sus derechos humanos desde su captura en 2023, en ese contexto, México reiteró su compromiso con la tradición humanista de proteger a personas perseguidas por razones políticas, tal como lo establece el artículo 11 de la Constitución y la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político.
El gobierno mexicano sostuvo que, conforme a la Convención de Caracas, es el Estado asilante, México en este caso, el único facultado para determinar la naturaleza de la persecución, además, recordó que el otorgamiento de asilo no puede considerarse un acto inamistoso hacia otro Estado, y reafirmó su disposición a mantener el diálogo y la solución pacífica de controversias entre ambas naciones.
Con este episodio, Perú se convierte en el segundo país latinoamericano con el que México rompe relaciones diplomáticas, después del caso con Ecuador en abril de 2024, la tensión entre México y Perú se arrastra desde 2022, cuando el gobierno mexicano expresó su apoyo al depuesto presidente Pedro Castillo y otorgó refugio a su familia.

