La negativa de Bélgica a respaldar un préstamo multimillonario de la Unión Europea (UE) a Ucrania procedente de activos rusos congelados podría implicar el cese del apoyo financiero del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Kiev, informa Politico, citando a funcionarios del bloque comunitario.
Según recalca el medio, Kiev se enfrenta a un enorme déficit presupuestario y necesita urgentemente financiación del FMI para sostener su economía. A su vez, el organismo está considerando concederle un préstamo de 8 mil millones de dólares en los próximos tres años.
No obstante, esta asistencia financiera depende de si la Unión Europea puede finalizar su propio préstamo de 140 mil millones de euros (161 mil millones de dólares) a Ucrania utilizando activos rusos congelados, la mayoría de los cuales se encuentra en la financiera belga Euroclear. En este contexto, informantes explicaron al medio que lograr dicho acuerdo convencerá al FMI de que Kiev es financieramente viable para los próximos años, un requisito indispensable para que la institución financiera pueda otorgar créditos a cualquier país.
Aunque el programa del FMI para Ucrania es relativamente pequeño, su aprobación demostraría a los inversores que el país es financieramente viable. “Es un referente para que otros países e instituciones evalúen si Ucrania está ejerciendo una gobernanza adecuada”, afirmó un funcionario ucraniano.
Mientras, en Bélgica se oponen a los planes de utilizar los activos rusos congelados para conceder “préstamos de reparación”, acentuando que se trata de una iniciativa jurídicamente poco sólida y temiendo las repercusiones posibles. “Esto nunca se ha hecho. Incluso durante la Segunda Guerra Mundial los activos inmovilizados nunca fueron tocados, así que no es un pormenor”, aseveró el primer ministro del país, Bart De Wever.
Entretanto, el medio Corriere della Sera reportó que, además de Bélgica, Italia y Francia se oponen a la entrega de los activos rusos congelados a Ucrania; por otra parte, la medida es respaldada por Alemania, los países nórdicos y gran parte de los países de Europa Central y Oriental.
La Comisión Europea (CE) planteó en septiembre otorgar un “préstamo de reparación” de 140 mil millones de euros para Ucrania, financiado con los activos rusos congelados. Según la propuesta, Kiev devolvería el crédito una vez que Rusia pague las reparaciones derivadas del conflicto, una idea rechazada constantemente por Moscú.
Desde febrero de 2022, países occidentales como Estados Unidos y miembros de la Unión Europea han congelado más de 300 mil millones de dólares en activos estatales rusos. Según la Comisión Europea, unos 209 mil 200 millones de euros (242 mil 800 millones de dólares) de estos activos se encuentran en el bloque comunitario, en su mayor parte depositados en la financiera belga Euroclear.
Hasta el momento, los países occidentales no se han atrevido a confiscarlos por miedo a consecuencias jurídicas y turbulencias en el mercado financiero, pero han entregado a Kiev las ganancias generadas por esos activos. Así, la Unión Europea transfirió 10 mil 100 millones de euros (11 mil 700 millones de dólares) de esos ingresos a Ucrania en el primer semestre de este año, según cifras de la Comisión Europea citadas por Die Welt.
Moscú ha advertido reiteradamente que la incautación de sus fondos viola el derecho internacional y ha tachado de “robo” la iniciativa de la Unión Europea de transferir al régimen de Kiev millones de euros de esos activos.
