Por Jorge Gutiérrez
Cada 28 de octubre, miles de fieles en México y el mundo celebran el Día de San Judas Tadeo, conocido como el santo de las causas difíciles y desesperadas, su devoción, que se remonta a los primeros siglos del cristianismo, ha echado raíces profundas en el país, convirtiéndose en una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias del año.
San Judas Tadeo, uno de los doce apóstoles de Jesús, es venerado por su intercesión en momentos de necesidad, su culto, difundido desde Europa hasta América durante la época colonial, se consolidó en México con gran fervor, especialmente en la Ciudad de México, donde miles de personas acuden al Santuario de San Hipólito para agradecer, rezar y pedir favores relacionados con salud, trabajo o familia.
El 28 de octubre fue establecido como su día al coincidir con el martirio de San Judas y San Simón, quienes fueron ejecutados por negarse a adorar ídolos, desde 1982, su imagen en el altar principal del Templo de San Hipólito ha reforzado la devoción popular, así, cada año, miles de fieles se unen para rendir homenaje, compartiendo esperanza y fe en torno a una figura que sigue inspirando consuelo y milagros en el corazón de los mexicanos.

