DES… ATINO |  La fruta prohibida a Eva y Adán no fue la manzana

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Por Leticia Montagner 

Siempre que se observa un cuadro de Adán y Eva, es inevitable ver la típica manzana, aquel fruto prohibido que causó la perdición de la humanidad. 

De acuerdo a Andrea Saldeño del portal Tek Crispy, señaló que la manzana no es la fruta prohibida, pues descubrió que esta interpretación es más bien un error de traducción en la Biblia.

Lo anterior, ocurrió en el siglo IV D.C., época en la que empezaron a hacer las traducciones de la Biblia, cuando el Papa Damasco I fue quien dio la orden de traducir el libro sagrado del griego y del hebreo al latín. El responsable de dicha tarea fue San Jerónimo de Estridón, una de las figuras más importantes para la religión en esa época. Se le considera Padre de la Iglesia.

Jerónimo fue uno de los pocos que conoció el idioma hebreo, por lo cual este tipo de tareas de traducción siempre terminaron bajo su responsabilidad; sin embargo, la Biblia resultó ser un trabajo muy grande pues le tomó más de 15 años traducir todo el texto, llamado la Vulgata, es decir, edición del pueblo.

Aunque Jerónimo conocía el hebreo, no lo manejaba a la perfección ya que cometió un pequeño error en el Capítulo 3 del Génesis.

Según esta sección de la Biblia, Dios les dijo a Adán y Eva que no deberán comer del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, pero Jerónimo confundió la palabra hebrea רַע, que significa malo, con la palabra en latín pomum, que se traduce como manzana.

Lo curioso es que la Iglesia, sabiendo el error que cometió Jerónimo, nunca se pronunció al respecto, por lo que la manzana se convirtió en el famoso fruto de la perdición del que se siguió hablando durante siglos.

Pero, ¿cuál es el verdadero fruto prohibido? El higo podría ser el verdadero fruto prohibido de la Biblia.

Aunque no hay una respuesta concreta, muchas teorías aseguraron que el fruto prohibido de la Biblia se trata más bien del higo. La razón principal, según la Escritora Gioconda Belli, es que Adán y Eva probablemente se ubicaban en Irak, una zona en la que las manzanas no crecen naturalmente y además, porque los judíos identifican al fruto prohibido con esta planta.

Otro postulado propuesto por Tertuliano en el siglo II D.C. dictó que Adán y Eva cubren sus partes íntimas con hojas de higuera y además este árbol es mencionado en varias ocasiones en la Biblia con connotaciones negativas. Una de ellas ocurre cuando Jesús maldijo a una higuera que no da frutos, aunque la más memorable es la de Judas, quien se cuelga en una.

Sin embargo, ya sea higo o manzana, la moraleja de la historia en la biblia se mantendría igual, pero con un ligero cambio en el sabor.

A estas alturas de la Cristiandad con milenios de historia, no es relevante que haya sido manzana o higo. Era simplemente, un fruto prohibido. 

leticia_montagner@hotmail.com

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Leticia Montagner
Leticia Montagner
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.
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